Starrag desarrolla sistemas de fabricación flexible para el mecanizado en series individuales de álabes de turbina
Un sistema de fabricación flexible de última generación de Starrag se encarga del acabado de los álabes de turbina de titanio forjados con precisión. El fabricante suizo de maquinaria y equipos aplicó los conocimientos adquiridos a lo largo de sus muchos años de experiencia en el diseño y en los detalles clave para producir de forma fiable hasta 40000 álabes al año. Por ejemplo, se genera un programa de fresado individual para cada álabe debido a las pequeñas diferencias entre los componentes derivadas del proceso.
Starrag, con sede en Rorschacherberg, lleva más de 20 años gestionando proyectos llave en mano para la fabricación de álabes de turbina y componentes estructurales. Durante este tiempo se han creado alrededor de 60 sistemas automatizados con múltiples máquinas, lo que ha proporcionado una gran experiencia tecnológica. En la actualidad, un gran número de clientes se beneficia de esta amplia experiencia, ya que existe una clara tendencia hacia los sistemas de fabricación flexible (FMS) en todo el mundo. El director de ventas, Rainer Hungerbühler, explica: «Mientras que en el pasado teníamos como máximo dos proyectos de este tipo en marcha al mismo tiempo, actualmente contamos con cuatro proyectos que se llevarán a cabo en Asia y América. El sector aeroespacial y energético aprovecha cada vez más las ventajas que ofrece este tipo de producción en serie automatizada, tanto en términos de calidad como de eficiencia, en la fabricación de componentes clave como los álabes de turbina».
El acabado de los álabes de compresor destinados a motores de avión es un proyecto especialmente impresionante. Las piezas brutas de titanio destinadas al mecanizado se forjan con precisión. Aunque la precisión de las dos superficies del álabe (lado de succión y lado de presión) hace que no sea necesario realizar ningún mecanizado posterior, los bordes siguen necesitando un radio específico. Las transiciones hacia cada álabe de turbina también deben realizarse sin que se aprecien desalineaciones ni marcas de fresado.
La forja, incluso cuando se lleva a cabo con este alto nivel de precisión, es un proceso en el que se producen variaciones entre los componentes. Si bien las desviaciones mínimas en la superficie del álabe tienen un efecto insignificante en la aplicación final, las diferencias de contorno plantean retos considerables en lo que respecta al fresado de los bordes y las transiciones.